Amplia diferencia entre los ingresos de los trabajadores formales y los informales

Los datos se desprenden de un informe presentado por el INDEC de la Ciudad de Buenos Aires centrado en las fuentes de ingresos.

El 49,1% de los hogares cuenta con ingresos laborales en forma exclusiva, 20,4% solo con ingresos no laborales y 30,0% combina ingresos de ambas fuentes. En particular, uno de cada 7 hogares de la Ciudad de Buenos Aires se mantiene únicamente con jubilaciones y/o pensiones.

El 78,4% de los hogares percibe ingresos por la participación actual en el mercado de trabajo de alguno de sus miembros y 38,5% recibe ingresos por jubilaciones, pensiones, seguro de desempleo y/o indemnizaciones, es decir, por su inserción pasada en el mercado de trabajo. Si bien las transferencias tienen incidencias que las colocan por detrás, son significativos los guarismos de las que provienen desde personas que residen en otros hogares (11,6%) y del Estado (8,4%). Se completan las fuentes de ingresos de los hogares con la proveniente de la propiedad de los activos (5,7%).

El 78,4% de los hogares percibe ingresos por la participación actual en el mercado de trabajo de alguno de sus miembros y 38,5% recibe ingresos por jubilaciones, pensiones, seguro de desempleo y/o indemnizaciones, es decir, por su inserción pasada en el mercado de trabajo. Si bien las transferencias tienen incidencias que las colocan por detrás, son significativos los guarismos de las que provienen desde personas que residen en otros hogares (11,6%) y del Estado (8,4%). Se completan las fuentes de ingresos de los hogares con la proveniente de la propiedad de los activos (5,7%).

El 76,9% de la masa de ingresos del cuarto trimestre de 2019 corresponde a ingresos laborales y el 23,1% restante a ingresos no laborales, poniendo de manifiesto la centralidad del trabajo para la manutención de los hogares.

La mayor parte de los ingresos laborales se origina en la ocupación principal (92,4%), por lo que solo el 7,6% corresponde a otras ocupaciones, actuales o anteriores.

En lo que respecta a los ingresos no laborales, $72 de cada $100 provienen de jubilaciones y/o pensiones, con un aumento de su peso en el último año (16,7% de la masa de ingreso total individual) por el menor ascenso de otros ingresos no laborales.

Este informe está centrado en las fuentes de ingresos. Se presentan datos agregados de los ingresos de los hogares y del ingreso per cápita familiar. Se exhibe la composición de los ingresos en términos de las principales fuentes de las cuales
provienen: los ingresos laborales (en particular, los ingresos de la ocupación principal) y los ingresos no laborales (con foco en los ingresos por jubilaciones y/o pensiones). Se agrega a lo anterior, información sobre el porcentaje de hogares en
los que algún miembro percibe ingresos por fuente, en forma exclusiva o en combinación con otras.

Los ingresos laborales aumentaron 51,2% en la comparación con el mismo período del año anterior.

Para quienes perciben ingresos laborales, estos ingresos explican el 92,6% del ingreso individual (incluye los ingresos de la ocupación principal, de la/s secundaria/s y de ocupaciones anteriores).

La mitad de la población ocupada tiene un ingreso en su ocupación principal de $30.000 o menos.

En la comparación interanual, se observa una leve disminución en la duración de la jornada laboral. La población ocupada trabaja en su ocupación principal –en promedio- 36,3 horas semanales; los varones dedican casi 40 horas a la semana y las mujeres 33 horas. Estas diferencias no explican completamente la brecha de ingreso, que se mantiene para los ingresos normalizados por hora.

El 15,8% de la población ocupada tiene más de una ocupación. En estos casos, el promedio del total de horas trabajadas en la semana asciende a 43 horas. La población asalariada está sobrerrepresentada entre los ocupados que tienen dos o más ocupaciones.

En los puestos de alta calificación (profesional y técnica), el ingreso medio más que duplica al correspondiente a los de baja calificación (operativa y no calificada).

Las ramas de servicios concentran el 73,1% de la población ocupada, obteniendo en la actividad principal un ingreso promedio de $42.789. Este ingreso se coloca por encima de Comercio ($31.581 y 15,1% de los ocupados) y de Industria y Construcción ($34.852 y 10,9% de los ocupados).

En la comparación interanual, los puestos de alta calificación, los de Comercio y los de Servicios son los que muestran mayor aumento interanual en sus ingresos durante el trimestre.

La población asalariada de la Ciudad con ingresos en el período representan el 75,8% del total de la población ocupada, tiene un ingreso promedio de $37.763 y una mediana de $30.000.

Los asalariados varones tienen un ingreso en su ocupación principal de $42.245 y la mitad de ellos gana hasta $35.000 al mes. Por su parte, las asalariadas mujeres tienen un ingreso por trabajo que en promedio es de $33.308 y la mitad de ellas recibe $27.000 o menos.

En el último año, el ingreso de la población asalariada crece 46,4%, con diferencias entre varones (51,3%) y mujeres (40,5%).

Al 72,7% les efectúan descuentos jubilatorios (reciben $44.543 frente a $19.781 para los que no tienen descuentos de este tipo). En este período, el crecimiento de los ingresos de la población asalariada con descuentos (50,5%) fue superior al de la que no le efectúan descuentos (27,5%), que parten de un valor significativamente menor.

El 66,2% de la población ocupada cursó estudios superiores (terciarios o universitarios); 24,9% del total no los completó y tiene un ingreso en su ocupación principal de $33.280 y un, 41,3% los finalizó y tiene ingresos que en promedio son de $54.029. Por su parte, la población ocupada con hasta secundario completo representó el 33,8% del total: el 16,2% no completó ese nivel (su ingreso laboral es de $21.268) y el 17,6% lo hizo (con ingresos de $27.483).

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