La historia de Paolo Quinteros en el basquet de Boca

Paolo Quinteros, de gran trayectoria en la Liga Nacional, en el exterior y en la Selección Argentina, concretó su deseo de jugar en Boca Juniors en la Temporada 2003/04.

Cuando arribó al club de La Ribera ya era una joven promesa del básquet, debutó en el Torneo Nacional de Ascenso con La Unión de Colón, luego vistió la camiseta de Estudiantes de Olavarría, equipo con el que consiguió un campeonato de la Liga Nacional de la mano de Sergio Hernández y de allí pasó a jugar en el vecino país de Uruguay. Ya estando en Boca Juniors, para la temporada 2003/04, tuvo una gran temporada convirtiéndose en el goleador del equipo pero, para él, la Liga terminó con un sabor agridulce ya que, por un lado se coronó campeón pero por otro, en el cuarto encuentro frente a GELP de la instancia final, se lesionó.

Luego de jugar la Liga Uruguaya defendiendo la camiseta de Trouville, Paolo nacido en la ciudad de Colón, Entre Ríos, volvió a la Liga Nacional a cumplir su sueño de vestir la azul y oro: “Para mí fue importantísimo, era uno de mis anhelos cuando estaba en Uruguay jugando, deseaba poder volver a Liga y en un equipo grande, si era Boca Juniors mejor y, por suerte, se pudo concretar”, recuerda.

Pese a que pasaron muchos años el escolta no se olvida de sus compañeros de esa época: “me acuerdo que éramos un equipo muy unido, súper competitivo, en los viajes todo el tiempo estábamos compitiendo ya sea a las cartas o a lo que fuera, éramos todos como una gran familia”,y pasando al terreno deportivo agrega: “hasta en los entrenamientos competíamos. Había muchos jugadores con mucho talento, con un grandísimo entrenador como Sergio Hernández que sabía cómo manejarnos, teníamos dos extranjeros fenomenales como Byron Wilson y Chila McGray, a los que conocíamos bien y sabíamos cómo eran dentro y fuera de la cancha. Pero todos, sin excepción, jugábamos por el bien del equipo”.

Quinteros, quien obtuvo en las Olimpíadas de Beijing, en el año 2008, la Medalla de Bronce, evoca las finales de la temporada 2003/04 con el conjunto Xeneize: “Fue una serie durísima. Nos enfrentamos a Gimnasia y Esgrima de la Plata. Recuerdo que el primer partido lo perdemos, jugando mal y Gimnasia jugó muy bien, y luego en el segundo juego lo perdemos por un problema en el reloj de 24 segundos, así que ahí estábamos 0-2 abajo. Teníamos que ir a tratar de robar dos partidos en cancha de ellos para empatar la serie y lo hicimos”.

Se coronaron campeones y el perimetral entrerriano había logrado su anhelo, pero la alegría que conlleva lograr el título se vio algo empañada: “Yo la verdad que tengo una sensación agridulce con eso, porque justamente en el cuarto juego me lesiono y me pierdo lo que resta de la serie, aunque eso no quita que me sienta feliz de los logros obtenidos”,concluye.

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