Palabra de un ganador

Sebastián Battaglia, el jugador más ganador de la historia del club y actual DT de la Reserva, habló de todo y profundizó el proyecto que se está llevando a cabo con las juveniles del club.

“Trabajamos para que los chicos sepan lo que significa Boca y quieran jugar en Boca”, explicó. Además contó cómo intentan inculcarle la identidad xeneize a los juveniles, la coordinación de trabajo con Russo, cómo es Riquelme como jefe, si se está gestando una nueva mística ganadora y recordó algunos de sus
momentos cumbre: “Real Madrid y Milan eran grandes de Europa y les ganamos, algo que después muchos no han podido”.

-¿Cómo estás llevando la cuarentena?
-Es una situación inédita la que estamos viviendo. Hay que cuidarse mucho, pasándola en familia de la mejor manera, esperando que pase pronto todo esto y que cada uno pueda retomar sus actividades de la manera que estamos acostumbrados. Hoy lo principal es pensar en la salud.

-¿Cómo la lleva el Sebastián Battaglia entrenador esta cuarentena? ¿Cómo afecta en tu trabajo?
-Tratando de seguir a los chicos y apoyándolos. Ya sea en el entrenamiento para que no pierdan su parte física más que nada, porque lo que es trabajo con pelota y lo que podemos hacer en el día a día se hace muy difícil. Estamos trabajando con el profe (Zacarías Gaggero) todas las mañanas por esta plataforma (Zoom), viéndolos entrenar y tratando de que ellos se mantengan en cuanto a los niveles de fuerza porque es lo que podemos trabajar en cuanto al espacio que tiene cada uno. También trabajamos una vez a la semana con un coach amigo mío, Pablo Cavalieri, que me está dando una mano desde la parte psicológica y emocional. Así que los miércoles hacemos una especie de doble turno, uno a la mañana de
entrenamiento y otro a la tarde de charlas con ellos para ver cómo se sienten, cómo pasan esta cuarentena y haciendo algunas cosas que nos sirven mucho como equipo, como grupo y les hace bien a ellos también.

-Además de los entrenamientos físicos ¿Hay alguna otra actividad que le pedís a los chicos que realicen como mirar fútbol o realizar trabajo táctico?
-Es muy difícil que hagan táctico, sí pueden mirar algo. Hay una aplicación que nosotros tenemos donde subimos videos, dónde tratamos de sumarle cosas para que ellos puedan ver y analizar. Nosotros también le hemos mostrado y fuimos charlando por esta misma aplicación (Zoom) algunos videos y algunas cosas que vamos a buscar cuando esto se normalice, pero sabemos que la situación no es fácil. Hay chicos que a veces tienen internet y otras veces no, entonces estamos tratando de llevarla de la mejor manera, pero en lo que podamos apoyar o ayudar tratamos de hacerlo para que se haga más llevadero todo, aprovechar el tiempo en lo que se pueda y adaptándose a las posibilidades que tenemos. No es lo ideal. Es compleja la situación y es inédita porque no la hemos pasado nunca. Siempre que el fútbol paró en la competencia, los entrenamientos siempre seguían y nos seguíamos viendo. Estamos todos aprendiendo de esta situación inédita que vivimos.

-Ya que hablamos de aplicaciones y el uso de la tecnología, debe ser difícil, ahora como entrenador de la Reserva y algo que no te tocó como jugador, manejar el uso de las redes sociales. ¿Hay algún manual de uso de redes sociales para los chicos? ¿Les prestan atención a eso?
-La idea es acompañarlos. Como decís, nosotros no la vivimos, no estuvimos en la “era” de redes sociales. Hoy hay que utilizarlas de la mejor manera y que sirva para bien. Obviamente que prohibir no se las podes prohibir porque el mundo tiene redes sociales, entonces, tratamos de apoyarlos, que las usen de la mejor manera a favor y saber que tienen sus pro y sus contra. Pero en lo que podamos ayudarlos, guiarlos y aconsejarlos también lo vamos a hacer.

-Seguramente también hacen foco en el famoso “Mundo Boca” donde cualquier cosa pequeña, luego se hace gigante…
-Sí… Sabemos lo que es Boca. En Boca todo se puede magnificar de millones de maneras y entonces ellos tienen que saber que estamos en un club donde todo se agiganta y con cada pequeña cosa se puede hacer una pelota de nieve. Tienen que saber de qué manera manejarse y en eso trataremos de estar encima y que ellos puedan aprender.

-Luego de tu retiro, has manifestado muchas veces tus ganas de trabajar en el club y ahora se te da la oportunidad ¿Qué sentiste al volver ponerte nuevamente la camiseta azul y oro?
-Para mí es una alegría. No se dio en otros años, pero todo llegó a su debido tiempo y en esta oportunidad me toca estar otra vez en el club. Un club que es como mi casa, porque de los 15 años que estuve en la institución. En esta nueva etapa, desde otro lugar, ayudando desde otra posición, pero siempre queriendo lo mejor y tratando de aportar como para que el club tenga logros deportivos que es lo todos buscamos. No es lo mismo que ser jugador, es diferente, pero siempre tratando de hacer lo mejor.

-Cuando llegaste a tu primera práctica en Ezeiza… ¿Te conocían todos los chicos?
-Sí, ellos están al tanto de lo que hicimos todos los muchachos que están ahora (por sus ex compañeros jugadores) y todo lo que vivió el club. Nos tocó vivir una etapa muy buena de la institución donde hemos ganado muchas cosas y ellos están al tanto de lo que fue, no sólo mi carrera, sino la de varios muchachos que han vuelto. Para mí fue una alegría enorme. Todo lo que pueda acompañarlos a ellos en el crecimiento, para mí, es muy lindo. Porque ellos también saben de que nosotros hemos estado en esa situación y hemos sido jugadores antes que ellos. En lo que podamos ayudarlos, ahí estaremos presentes.

-¿Cómo es el Sebastián Battaglia entrenador?
-Exigente. Cuando uno fue jugador, también exigía cosas dentro de la cancha. No solo futbolísticamente, sino también de la parte mental que termina siendo fundamental. Ahí es donde me gusta y quiero hacer mucho hincapié ahí porque Boca es un equipo que debe manejar todo tipo de presiones y si ellos están en una reserva de Boca, por algo es. Por sus condiciones, tienen que confiar en ellos y saber que cuando tengan la oportunidad de estar en primera división, tiene que responder y tratar de mantenerse que es lo que uno apunta una vez que llega a primera y a partir de ahí tiene una nueva etapa en su vida. Después me gusta ser protagonista, más en un club como Boca, tener la chance de competir, de pelear los torneos que nos toque jugar en el momento que te toque y tratar de llegar al final compitiendo y peleando el torneo.

-¿Qué diferencia hay entre ser un entrenador y, además, ser un formador?
-Hay diferencias. Yo creo que todavía la reserva tiene una parte de formación, es la última etapa. Ellos ya vienen con una base desde inferiores y la idea es terminar de pulir cosas que puedan tener y mejorarlas en las que pensamos que pueden seguir mejorando como para terminar de ser jugadores y el técnico de primera pueda verlos, pueda confiar en ellos y el día de mañana puedan tenerlos presentes para poder ser parte de una lista, de empezar a entrenarse con primera división. Todo el tiempo están teniendo oportunidades porque estamos en el día a día compartiendo mucho. Entrenamos a la par, al lado. Trataremos de mejorarlos y después dependerá de ellos de aprovechar las oportunidades que tienen.

-¿Qué cosas extra futbolísticas intentas inculcarles para la formación como persona del jugador?
-Que sean disciplinados y que tengan una vida ordenada. Sabemos que todos pueden tener diferentes situaciones particulares en sus familias, en sus casas y tratamos de ayudarlos de esa manera porque todo suma acá y todo hace al buen jugador. Yo creo en cosas que (Jorge) Griffa decía en su momento que el jugador tenía que tener ciertas características para ser un “jugador ideal”: velocidad mental, velocidad física, ser fuerte, tener buena técnica y un montón de atributos que un jugador tiene que tener para ser un jugador perfecto. Pero hay una que era fundamental y es que tenía que ser “psicológicamente equilibrado”, decía él. Es algo que me quedó grabado, que suma mucho y que un chico que esté mejor en lo mental, le va a sumar muchísimo. Hay situaciones extrafutbolísticas que a veces le pueden perjudicar y en eso quiero hacer hincapié.

-Con esta nueva dirigencia se intenta volver a la “Identidad Xeneize” ¿Cómo se hace para inculcarle esa identidad a los chicos?
-Creo que nosotros tenemos la identidad adentro y tratamos de transmitirla de la mejor manera para que ellos la puedan captar. Sabemos que Boca es una institución que tiene que competir siempre y tratar de llegar al final en todas las competencias que le toque disputar. Eso es lo que yo viví y lo que siempre quise cuando estuve en primera división y vistiendo la camiseta del club. Me tocó estar en muchos momentos que hemos ganado. Que no es fácil, porque lo hemos vivido en este último tiempo que no es fácil, pero de a poco se genera esa identidad en los grupos, en los equipos y en los jugadores. Se va generando una mística como se generó en aquel momento, con una mentalidad ganadora, tratando de ser positivos todo el tiempo y con sentirse ganador una vez que entrás a la cancha.
Después sabes que te pueden ganar, pero que al otro se le haga difícil ganarte. Eso también pasa por lo mental. Esta última etapa del torneo, hablando de la primera división, fue tomando una confianza y se veía dentro de la cancha en la manera de jugar y el cambio de mentalidad se notó en gran parte de este año.

-Vos venís de una cantera xeneize muy fructífera, que le dio muchas alegrías al club, pero en los últimos años Boca intentó cambiar las formas de juego en sus divisiones inferiores… ¿Hay una fórmula para que Boca vuelva a tener esa cantera que supo tener?
-Es verdad que Boca en el último tiempo ha tenido otros formadores con otras ideas y confiando en esas ideas. Yo creo que Boca debería ser un equipo que los demás puedan imitar. Años anteriores se intentó copiar al Barcelona pero yo creo que Boca tiene su identidad muy marcada. Tratar de formar jugadores de acuerdo a una manera del club para que puedan llegar a primera división, se puedan mantener y puedan tener la oportunidad de jugar, pero en este último tiempo la falta de logros deportivos hizo de que muchos chicos no tengan la chance de poder jugar. Esperemos que esto pueda revertirse, lo principal es tratar de volver a lograr cosas, a que Boca esté ahí arriba y darles la mayor cantidad de oportunidades a los chicos.

-¿Cómo se trabaja para que los chicos se puedan quedar y quieran jugar en Boca?
-Hay situaciones que depende de cada uno. Sabemos que Boca es especial. Cuando uno está en Boca, llega a jugar y está en primera división, no hay un club en el mundo que se parezca a Boca. Eso te lo dice cualquiera que haya estado. Después hay decisiones individuales de cada uno y se hacen difíciles de manejar. Nosotros trabajaremos como para que sepan lo que significa Boca, quieran, tengan ese sentido de pertenencia con la camiseta y la mayor cantidad de chicos quiera jugar en Boca, se pueda quedar en Boca y quiera triunfar en Boca.

-Ahora hay muchos jugadores que se fueron de Boca y quieren volver. A vos te pasó algo parecido…
-Sí, por eso lo digo. Quizás a veces uno confía en ciertas cosas. Habría que guiarse por la intuición de cada uno también y hacer lo que uno quiere y uno siente. Creo que pasa por ahí. A veces pensás que te está haciendo bien y quizás puede ser contraproducente. Es una situación difícil de manejar, no es fácil. Entonces trataremos de acompañarlos de la mejor manera y que tomen la decisiones que pensamos que puedan ser las correctas para su futuro.

-¿Crees que hay un “biotipo” de jugador para Boca? ¿De ver a un jugador y decir “éste es jugador para Boca”?
-No sé si un biotipo. Yo creo que hay muchachos que a veces los ves y decís “este nació para jugar en Boca”. Pero más allá de eso, la predisposición o la actitud son cosas que no son negociables. Después uno puede tener un buen o mal día, hay veces que tenés a un compañero a un metro y se la diste mal. Eso le pasa a todo jugador, pero hay cosas que no son negociables como el esfuerzo y el compromiso que uno tiene que tener por la camiseta. Eso el hincha lo ve, lo sabe, lo siente y en cancha de Boca. Sabemos que la gente te tiene que jugar a favor y no en contra. Eso es algo que uno tiene que aprovechar, la gente de Boca es única. Las veces que me tocaba estar adentro de la cancha era aprovechar el aliento de la gente a favor y no en contra. Que no te juegue en contra esa gente que es impresionante.

-De los jugadores que estás entrenando ¿Hay alguno que está para dar el salto en primera?
-Hay muchos chicos con gran futuro. Estamos trabajando con ellos, tratando de darles oportunidades a todos para que el técnico de primera los pueda ver y a partir de ahí charlar e ir debatiendo lo que vemos de los chicos, esto recién arranca y es un proyecto nuevo. Sabemos que lleva tiempo y en lo que podamos aportar a primera división, bienvenido sea. La verdad que se ha generado un buen ambiente de trabajo y hay muchos chicos con un gran futuro. Es cuestión de esperar, de tener paciencia, de darles tiempo a ellos también y acomodar este proyecto.

-¿Cómo es la coordinación con Russo?
-Nosotros estamos a disposición de la primera. La prioridad la tiene la primera división y trabajamos prácticamente en conjunto, una cancha al lado de la otra. Estamos a disposición de lo que ellos necesiten para hacer su trabajo. Muchas veces necesitan jugadores para armar un entrenamiento y ahí es la oportunidad que tienen los chicos para mostrarse, de hacer un entrenamiento con la primera. Ya sea fútbol, un táctico, un reducido o lo que disponga el técnico de la primera en ese momento. Esas son las oportunidades que tienen ellos de mostrarse. Todo el tiempo los están viendo y eso es cuando uno trabaja en conjunto.

-Russo tiene una larga trayectoria como técnico y lo tuviste como DT en 2007. Ahora que se reencontraron ¿Te dio algún consejo como DT?
-Consejos no, pero sí cuando algún jugador le toca bajar a jugar a reserva. Se generan charlas sobre lo que necesita para no perdonar a los muchachos que bajan, hacerlos exigir al máximo (risas). Se generó un ambiente muy lindo de trabajo, se respira ese ambiente, lo sienten todos ahí adentro y los mismos jugadores saben que hay algo que se está formando. Eso es bueno, tener un buen ambiente de trabajo siempre suma.

-¿Te imaginabas que Russo iba a conseguir tan rápido los resultados?
-Por algo se lo eligió a Miguel (Russo) para encarar esta parte que quedaba del torneo, este año y este proyecto. Hubo trabajo, hubo tiempo y eso es muy bueno. Captar la idea rápidamente de lo que el técnico quiere también fue muy bueno. A medidas que fueron pasando los partidos fue generando una confianza en el equipo demostrando un nivel de juego que ya se hacía respetar y ya te miraban con otros ojos. La verdad que fue muy bueno lo que se hizo y aparte Boca terminó haciendo su trabajo. Más allá del primer partido que se empató, después sumó todos los puntos como para poder quedarse con el torneo y era lo que tenía que hacer. Fue muy meritorio lo que hizo todo el grupo.

-¿Cómo te sentiste en la noche de la consagración del torneo?
-Muy contento. Si bien no hay que dejar de lado todo lo que hizo este plantel y el cuerpo técnico anterior. Boca llega a ganar este torneo por todos los puntos que sumó el equipo en el año anterior y se terminó haciendo un gran trabajo en esta parte del año. Ya dentro de un proyecto nuevo, para nosotros fue muy bueno arrancar de esta manera. Terminar peleando el torneo con el clásico rival, de que sean ellos los que perdieron los puntos y Boca se quede con el torneo, son todas cosas que suman y que van dando confianza. A partir de ahí es un camino largo, hay que seguir. Una lástima esto que estamos viviendo porque se frena, pero lo principal es el ambiente de trabajo que hizo que se gane este torneo, que se pueda arrancar de la mejor manera, que se recupere un nivel muy bueno en el juego y en lo anímico. Fueron cosas muy positivas

-Los hinchas hacía mucho que no sentíamos un festejo así ¿Vos también sentiste un clima especial esa noche en La Bombonera?
-Sí. Fue especial por ser River el rival con el que se peleaba y por cómo se dio en la última fecha. También fue especial por el cambio que se dio a nivel dirigencial, la presencia de Román y un montón de cuestiones que hicieron que se viva de manera muy especial.

-¿Se puede comparar con algún título de los que vos ganaste?
-No me gusta comparar entre títulos. Son diferentes. Uno pone su granito de arena desde donde puede y lo principal es que todos nos sentimos parte de este algo. Más allá de que el final se vea en el equipo profesional de primera, todos nos sentimos parte y ayudamos para que este proyecto se lleve a cabo de la mejor manera.

-¿Y cómo fue el reencuentro desde otro lugar con tus ex compañeros como Román, Cascini, El Patrón, El Chelo, Ibarra…?
-Muy bueno. Es un grupo en el que cada uno tiene una función diferente. Riquelme es la cabeza y la guía y después cada uno acompaña desde el lugar que le toca.El ambiente de trabajo es muy bueno. Tampoco es que esto se generó de un día para el otro. No es que un día me llamaron “Che, Seba ¿Querés venir?” No. Es un plan de trabajo que ya se venía armando hace un tiempo. Es algo muy bueno y la gente también confió en esto.

-¿Te hacen marca personal ellos a vos ahora? ¿Te están encima?
-Sí, tengo todos los ojos en la espalda (risas). Lo dije hace poco en otra nota que Román es exigente como cualquier jefe. Le exige a quien tiene que exigir. Arranca por él y de ahí para abajo.

-¿El proyecto que idearon incluye que todas las categorías jueguen de una determinada forma?
-Sabemos que lo nuestro arrancó hace poco y que en otros años se ha pensado en copiar otra manera. Nuestra idea es encontrar una identidad y jugar de una determinada manera en todas las categorías pero también nos tenemos que acoplar a los jugadores que tenemos adentro de cada plantel que tienen características distintas. A partir de ahora, tenemos un camino por delante y se puede empezar a buscar la característica de jugador para la manera que pensamos de jugar pero, hoy por hoy, hay que acoplarse a lo que tenemos.

-Volviendo un ratito al Battaglia jugador… ¿Cuál crees que fue tu mejor momento en Boca?
-Ufff, difícil… Viví muchos años en Boca y muchos muy buenos. En 2003 me sentía muy bien. Ahí me llegó la chance de irme a España. Después la vuelta con el Coco (Basile) también me sentí muy bien y también con Ischia. Ese fue el único torneo que jugué de 5 porque siempre rotaba en diferentes posiciones. Elegiría esos tres: 2003, 2005 y 2008.

-En 2003 todos recordamos esa pared inolvidable con Tevez contra Santos…
-Lo que pasa es que yo llegaba al área y se me bajaba la persiana. (Risas). Por eso le di el pase a Carlos… Si era delantero por ahí pateaba directo al arco.

-Con la cuarentena se da que se pasen muchos partidos de archivo y se arman debates sobre todo en las redes y uno que se suele repetir bastante
es que Boca en las intercontinentales contra el Madrid y el Milán “no le ganó a nadie”…
-¿A nadie? Jajaja… Hubieran ido a jugar ellos… (Risas). El Milan tenía a Pirlo, Shevchenko, Kaká, Seedorf, Cafú, Dida… El Real Madrid también era un gran equipo con grandes figuras. Eran dos grandes equipos de Europa y nosotros les pudimos ganar… Algo que después muchos equipos argentinos han ido y no han podido. Se ha hecho muy difícil esa copa para los sudamericanos poder ganarla. Es muy difícil para todos los que van y se hace cada vez más lejana la chance.

-¿Es cierto el mito que en Tokio, antes de jugar con el Real, el sapo Marchant te predijo que le ganaban 2-1?
-Sí. Yo concentraba con él y compartíamos asiento en el micro. Un día estábamos yendo a entrenar y teníamos todos los días que completar una planilla que nos daba el cuerpo técnico para completar con diferentes preguntas, como dormíamos y otras. Julio tenía la lapicera y en la funda del apoya-cabezas de adelante puso “Boca 2 – Real Madrid 1”. Lástima que no la llevamos, quedó ahí. La debe tener algún japonés. No nos dimos cuenta de llevárnosla
nosotros. (Risas).

-Algunos se animan a decir todavía que el Boca de Bianchi no jugaba bien…
-Habría que definir que es “jugar bien”. El equipo de Bianchi era muy efectivo, sabía lo que quería y logró todo lo que se propuso. Sabía cómo jugar los partidos. Después, siempre hay momentos con mejor juego, momentos para sufrir y momentos para pelear. El equipo lo mejor que tenía es que siempre jugaba de la misma manera y que estaba convencido de lo que tenía que hacer. Y así ganamos todo. En 2000 y 2001, por ejemplo, ganamos la Copa Libertadores consecutivamente y hasta hoy nadie más lo pudo lograr. Esas son cosas que te marcan de un equipo, un plantel, un cuerpo técnico. Obviamente que después hay equipos que pueden jugar bien y pierden. Puede pasar. Pero hay que definir qué es jugar bien porque es muy relativo: si es la efectividad, si ganás por mentalidad; hay mil situaciones. Por ejemplo, Liverpool y Atlético de Madrid en la Champions: pasó el “Aleti” y los ingleses le patearon 50 veces al arco. Hay muchas situaciones por analizar sobre qué es jugar bien.

-Ahora que la tele suele recordar archivos ¿Volvés a ver esos partidos? ¿Qué sentís?
-Sí. Si veo que los dan me quedo. Ahora en cuarentena busco mucho también. A veces me sorprendo y me digo “¿Ese era yo que corría tanto?” (Risas). Recién me preguntaban si estuve en La Bombonera la noche de la consagración y sí, entré al pasto y todo ¡Y la veía enorme! De un lateral al otro había una estancia. (Risas). Es lindo verse en esos partidos… Te da nostalgia pero son hermosos momentos para recordar.

-¿Te quedó alguna cuenta pendiente con la camiseta de Boca?
-Viví muchas cosas lindas en el club y pude lograr muchas cosas. Quizás retirarme cuando yo quería y no por una lesión que es lo que todos los jugadores quieren. Después, poniéndome exigente, por ahí jugar un mundial que es lo máximo con la camiseta de la Selección. Pero pude jugar eliminatorias con Argentina. Sería ponerme muy exigente.

-¿Quién fue tu mejor socio adentro de la cancha?
– Tuve muchos… Arrancando por Chicho (Serna), después vino Raúl (Cascini), Fernando (Gago), Vargas… Tuve muchos compañeros que estuvieron al lado mío haciéndosela difícil al contrario con el trabajo sucio. Con todos me he conocido y ensamblado muy bien. Estuve muchos años en el club y me tocó compartir con grandes compañeros la mitad de la cancha.

-Ya llevás un tiempo en esto de ser entrenador ¿Qué es lo mejor que tiene? ¿Y lo peor?
– Lo bueno es que seguís respirando el olor a pasto, el vestuario… Es lo más parecido a seguir siendo jugador de fútbol. Con el día a día, los entrenamientos, el grupo… ¿La parte mala? Es que estás de la línea para afuera. Ahora uno tiene que tratar que los que están adentro tomen las mejores decisiones para sacar los partidos adelante y convencerlos de que pueden hacer las cosas bien.

-¿Te gusta el VAR?
-Creo que en determinadas situaciones puede servir. A veces parece algo injusto en muchas jugadas que hemos visto. Si es para mejor o más justicia, bienvenido. Pero me parece que falta pulirlo. Para jugadas puntuales como si la pelota entró o no o en penales, puede servir.

-¿Y como entrenador te cambia algo saber que vas a jugar un partido con VAR?
-No. No pienso en eso. Yo creo que hay que jugar y buscar superar al rival. En todo caso generar la mayor cantidad de jugadas en el área rival para que, en todo caso, generes más revisiones. Obviamente, te tenés que cuidar en la propia.

-Tuviste muchos grandes entrenadores: Bianchi, Falcioni, Russo, Basile… ¿Con cuál te identificás más? ¿Qué cosas tomás de cada uno?
-Son todos grandes y de todos tomo algo. Lo mismo hacía como jugador. Me gusta mirar y aprender de todos. Mi idea es sacar un poquito de lo bueno que vivió con cada uno y copiarlo o emplearlo en el momento que sea necesario.

-¿Hablas con Bianchi?
-Hace un tiempito que no. Pero en general hablamos. Carlos es uno de los que más me marcó por mis comienzos. A fin de año, si todo esto se soluciona, se vienen los 20 años del partido contra el Real Madrid y sería lindo hacer un reencuentro con todos.

-¿Qué referentes tenés de los DT de hoy?
-Miro todo y a todos. Desde lo que hace el Liverpool al Atlético Madrid. Nombro esos dos porque son dos escuelas diferentes. Pero lo que realmente importa es los jugadores que uno tenga y, sobretodo, la mentalidad. Es fundamental ser fuerte mentalmente.

-Entonces podemos decir que Seba Battaglia DT pone a los jugadores por encima de la táctica y no al revés…
-Lo más importante son los jugadores. La manera en que estén ubicados en la cancha puede variar depende el partido. Lo principal es que los jugadores estén convencidos de lo que van a hacer. Y bien predispuestos para adaptarse. Por ejemplo, si yo en mi carrera me hubiera cerrado a sólo jugar de 5 y no hubiera sido abierto a ser 8, no hubiera tenido la carrera que tuve. Hay que estar preparado para cualquier situación y posición que te pueda tocar en la cancha porque ahí puede estar la oportunidad.

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