Profesores de Educación Física del mismo sexo

Los Artículos 192 y 253 en sus incisos 9 y 7 respectivamente del Reglamento Escolar establecen que “las clases de gimnasia deberán ser dictadas por profesores del mismo sexo que el de los alumnos”.

Por otra parte el mismo Artículo 253 inciso 6 dispone “La formación de los grupos de alumnos para las clases de Educación Física podrán ser integradas con alumnos de diferentes divisiones teniendo en cuenta sexo, edad, actividad elegida por el alumno y categoría. En el caso de gimnasia, se tendrá en cuenta sexo y curso.”

La modalidad con la que se vienen llevando a cabo en las escuelas medias las clases de Educación Física consiste en prácticas diferenciadas por sexo, siendo la única asignatura que posee esta característica. De esta manera se acentúan determinados estereotipos y tópicos hegemónicos binarios de cómo se debe ser varón o mujer legitimando y profundizando la desigualdad entre las, los y les estudiantes. 

La propuesta del Ministerios de Educación de la Ciudad de Buenos Aires para la “Nueva Educación Secundaria”, propone un sistema educativo centrado en los estudiantes, respetando su derecho a recibir una educación de calidad, que los prepare para el futuro en una escuela concebida como un espacio abierto, flexible, participativo e interconectado en el que se desarrollen proceso de aprendizaje basados en la innovación pedagógica. En dicha propuesta se valora el respeto a la diversidad como uno de los ejes esenciales en el proceso de enseñanza aprendizaje que aseguren a los estudiantes desarrollar al máximo sus potencialidades en pos de consolidarse como ciudadanos íntegros, solidarios y protagonistas de su proyecto de vida.

Resulta necesario, atento a lo expuesto en las líneas que preceden, adecuar las prácticas en el área de educación Física a la política pública educativa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En este contexto consideramos estratégico para ajustar la modalidad actual a esta mirada, la capacitación de los docentes del área de manera tal que se actualicen las prácticas de la Educación Física en concordancia con la normativa y con la visión actual del sujeto social al que la escuela está colaborando a formar.

Es de fundamental importancia la convocatoria a toda la comunidad educativa a participar en el diseño de este cambio de prácticas a fin de favorecer su apropiación.

Si nos centramos en el marco legal y normativo, tanto nacional como local, encontramos que se otorga al encuentro en la diversidad un valor fundamental en el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes.

La Ley Nacional de Educación N° 26.206 expresa en su “ARTICULO 8º.- La educación brindará las oportunidades necesarias para desarrollar y fortalecer la formación integral de las personas a lo largo de toda la vida y promover en cada educando/a la capacidad de definir su proyecto de vida, basado en los valores de libertad, paz, solidaridad, igualdad, respeto a la diversidad, justicia, responsabilidad y bien común” y refiere en su “ARTICULO 11º.-f. Asegurar condiciones de igualdad, respetando las diferencias entre las personas sin admitir discriminación de género ni de ningún otro tipo.”

La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, por otro lado, enuncia en su “ARTICULO 38º.- La Ciudad incorpora la perspectiva de género en el diseño y ejecución de sus políticas públicas y elabora participativamente un plan de igualdad entre varones y mujeres.”

La Ley 114 de “Protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires”, que considera los derechos y garantías complementarios a los establecidos en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, manifiesta en su “ARTICULO 28º.- Derecho a la Educación. Valores. El derecho a la educación a través de los sistemas de enseñanza formal y no formal comprende la construcción de valores basados en la tolerancia y el respeto por los derechos humanos, la pluralidad cultural, la diversidad, el medio ambiente, los recursos naturales y los bienes sociales, preparando a los niños, niñas y adolescentes para asumir una vida responsable en una sociedad democrática.”

Avanzando en el marco legal local, encontramos que, a partir de la sanción de la Ley 2110 de Educación Sexual Integral de la Ciudad, la educación sexual requiere una enseñanza sistemática para todos los niveles obligatorios y todas las modalidades del sistema educativo público de gestión estatal y gestión privada y en todas las carreras de Formación docente dependientes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En este sentido, el Diseño Curricular para la Educación Sexual Integral en la escuela secundaria incluye entre sus objetivos “Respetar y valorar la diversidad como así también conocer y comprender los mecanismos que favorecen la formación de prejuicios y estereotipos desde los que se emiten juicios discriminatorios por nacionalidad, etnia, aspecto físico, sexo, orientación sexual, ideas políticas, creencias religiosas, enfermedades, condición social, configuraciones familiares, etcétera.” Asimismo, y en el marco del abordaje integral de la ESI, el mismo diseño propone un enfoque que “valoriza la reflexión sobre los procesos de construcción de roles de género, estereotipos y mandatos culturales y su vinculación con la sexualidad; la construcción de relaciones desiguales entre los géneros y la tendencia a modificarla a lo largo de la historia.”

En la misma línea podemos citar la RECOMENDACIÓN N° 2-2019, del Plenario del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en la cual se sugiere la integración en razón de género en todas las actividades deportivas en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.

En consonancia con la normativa expuesta, el marco pedagógico del Diseño curricular de la Nueva Escuela Secundaria (NES) expresa: “El nuevo diseño curricular de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es expresión de una visión educativa que contempla la centralidad del estudiante en los procesos de aprendizaje en contexto de diversidad y pluralidad.” En este sentido, en su presentación del área de Educación Física refiere a que “En el tránsito por la educación secundaria, se promueve que los estudiantes realicen prácticas corporales –ludomotrices, gimnásticas, expresivas y deportivas– inclusivas, saludables, caracterizadas por la equidad, la interacción e integración entre los géneros y el respeto a la diversidad, en un proceso de creciente autonomía. La Educación Física cumple una función democratizadora, al posibilitar el derecho de los estudiantes en el acceso a estos saberes atendiendo a la diversidad.”

Por lo tanto, y en vista de lo antedicho, es de interés que el reglamento escolar se actualice de acuerdo al marco legal vigente dando cuenta de los avances que nuestra sociedad viene transitando en materia de feminismo, género, inclusión y diversidad. De esta manera, también se recogerá una demanda creciente de diferentes sectores de la educación.

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