Proponen que los shows pirotécnicos se realicen entre las 10 y las 22 horas y no duren más de cinco minutos

El pasado domingo 8 de diciembre, tras un partido de fútbol disputado en el estadio de River Plate se realizó un despliegue pirotécnico a altas horas de la noche que se prolongó casi por media hora, impactando en distintos barrios porteños, cuyos vecinos y vecinas se vieron afectados por los ruidos y vibraciones. 

Lo que ocurrió no es un hecho aislado sino que forma parte de una práctica que ha ido in crescendo en el tiempo hasta volverse habitual en la Ciudad de Buenos Aires, a la que recurren también otros clubes de fútbol en sus aniversarios o el festejo de logros deportivos, tanto como empresas que organizan eventos privados.

Este tipo de actividades tiene efectos particularmente nocivos en los niños y niñas más pequeños o con trastornos del espectro autistas y trastornos generalizados en desarrollo, en las personas adultas mayores y las mascotas, que sin dudas se agudizan cuando se desarrollan en la tranquilidad característica de los horarios nocturnos.

Pero además de afectar a esos sectores especialmente vulnerables, el uso de pirotecnia durante la noche y más aún entrada la madrugada, expande sus consecuencias negativas al conjunto de la ciudadanía, vulnerando el derecho al descanso.

Frente a ese escenario, consideramos necesario avanzar en su regulación, con la mirada puesta en proteger la salud de las personas, los animales domésticos y otros urbanos, promover una mejor convivencia ciudadana y cuidar el ambiente. 

Para eso, un proyecto de Ley del diputado de la Ciudad Roy Cortina propone acotar el horario de los eventos, espectáculos y shows pirotécnicos permitiéndolos sólo en la franja de 10 a 22 horas y estableciendo en cinco minutos su duración máxima.

Como correlato y para que esa disposición se haga efectiva, incorpora al Código de Faltas en su Capítulo III referido al Ambiente, un artículo específico sobre la realización de eventos no permitidos de ese tipo. A los efectos de fijar las sanciones, toma como parámetro y duplica las vigentes en el artículo 1.3.3. para ruidos y vibraciones. 

Esta iniciativa se encuentra en sintonía con otras impulsadas en nuestro distrito, en distintas legislaturas provinciales y en el orden nacional para restringir la comercialización de pirotecnia, a fin de mitigar sus consecuencias adversas.  También con experiencias desarrolladas en otras parte del mundo.

Sin dudas, la aprobación de una limitación horaria al uso de pirotécnica a gran escala será un buen antecedente para otras jurisdicciones de nuestro país y un paso importante para avanzar en un debate más profundo sobre la urgencia de evitar también el uso particular, por ejemplo, durante las fiestas de fin de año. 

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